Imagen del documental
Hace poco más de un año se estrenó, en Buenos Aires, Argentina, el documental DESINVISIBILIZAR. El mismo fue producido por realizado por la oficina regional de Church World Service (CWS) y realizado en conjunto con la otra organización miembro de la Plataforma en el país, ACIFAD (Asociación civil de familiares de detenidos)

El documental fue producido en Argentina, en 2016, con motivo de los 5 años de las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño, sobre la temática y en el marco del trabajo que ambas organizaciones realizan como miembros de la Plataforma a nivel local.

Desde su presentación, el audiovisual completo y las historias de vida alcanzaron más de 5000 visitas en YouTube. Además, el documental fue proyectado en un festival de cine sobre temáticas relacionadas en la provincia de Santa Fe, y en un centro comunitario de un barrio en situación vulnerable de la Ciudad de Buenos Aires, así como en varios centros de privación de libertad.

El Centro Universitario de Devoto fue uno de estos espacios. La invitación a proyectar el documental allí surgió de un grupo de padres privados de libertad. “Cuando yo escuché a Nicole, a Brian, a Lucas y a todos lo que hablaron, hizo que me reencuentre con historias de mi pasado y me hizo un clic en la cabeza. Todo esto me movilizó mucho y me dieron muchas ganas y mucha fuerza para hacer algo por los pibes y familias que están en la misma situación”, comentó Iván, integrante del grupo de padres, en uno de los talleres que se llevaron a cabo luego de la proyección a pedido también de este grupo de padres.

Lucas, en su casa de Bajo Flores. Fuente: Infobae
El relato de Lucas es uno de los que aparece en el documental, junto al de Nicole y Brian. Para él, su participación en el documental marcó su vida. “Me acuerdo que antes del documental leí Invisibles: ¿Hasta cuándo? y me empecé a dar cuenta de todo lo que me había pasado a mí. Como que hablaba de mi historia (…) Para mí, contar mi historia, que hasta ahí había sido algo privado, fue de alguna manera naturalizarlo, como salir del closet en ese sentido, e hizo que mucha gente conozca eso que nadie conocía (…) Ya no me avergüenza más eso. Poder hablar y hacer esta entrevista para el documental me ayudó a entenderme y definir un poco mejor quién soy yo. Me cambió mucho, después de contar la historia es como que me siento mejor plantado. Fue contar algo que yo había aprendido a ocultar muy bien”, expresó Lucas.

Lucas también señaló la repercusión de su testimonio en los medios de comunicación: “Y después se viralizó. Lo tomaron los medios de comunicación y mucha gente me conoció. Hasta me reconocen por la calle. Una señora el otro día me dijo que me pone de ejemplo para su hija. Me transformé como en modelo y ejemplo para otras personas y eso está buenísimo”.

Por último, el joven añadió que para él es importante distinguir en qué espacios y a quiénes contar su historia de vida, ya que los interlocutores no siempre tienen intenciones de ayudar. A pesar de esto, Lucas comentó que “a los chicos que dudan si sentarse y contar su historia, yo les recomendaría que vean mi nota, pero que además busquen alguna manera de acercarse a un grupo o a alguien que les dé una mano. Siempre está bueno estar en grupo, no está bueno estar solo”.

Desde CWS se espera que el documental continúe sensibilizando, derribando preconceptos, abriendo puertas y, que siga siendo una herramienta para avanzar hacia el abordaje específico, estratégico y transversal de la situación de las niñas, niños y adolescentes con referentes privados de libertad.

Fuente de referencia: CWS