Facundo tiene 15 años, vive en Montevideo, Uruguay y participa en diferentes programas de la organización uruguaya y miembro de la Plataforma, Gurises Unidos.
Cuando tenía 13 años, su padre fue encarcelado y tanto él como sus hermanos tuvieron que asumir el rol de su padre dentro de su familia, ya que no recibieron apoyo alguno del Estado.
En su testimonio Facundo recuerda cómo eran las visitas al centro penitenciario donde se alojaba su padre, cuáles fueron las circunstancias una vez que su padre salió de la cárcel, y luego realiza una serie de recomendaciones a los países sobre cómo mejorar la situación de los niños, niñas y adolescentes con padres privados de libertad.



