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| Niñas y niños en el Parlamento chileno. Foto: Enmarcha |
Durante estos meses, la organización chilena
Enmarcha estuvo trabajando en dos iniciativas que buscan afianzar el vínculo comunicacional entre padres/madres privados/as de libertad y sus hijos/as.
Una de las propuestas se denomina “Para mis hijos con amor” y busca fortalecer los vínculos a través de cuentos grabados por los padres privados de libertad para sus hijos/as.
“Ahora que ya voy a tercero básico, voy a poder hacer historias así como la que me enseñó mi papá”, contó a Enmarcha María Ignacia, una de las niñas que fue parte del proyecto.
Esta propuesta comenzó por iniciativa de la Jueza Titular del juzgado de Familia de San Antonio (Valparaíso, Chile) la Magistrada María Olga Troncoso y que, con el apoyo técnico de ENMARCHA, se ejecuta dentro del Centro de Cumplimiento Penitenciario de San Antonio.
El otro proyecto busca fomentar el contacto indirecto, a través de videollamadas entre padres privados de libertad y sus hijos/as. La iniciativa surgió a partir del proyecto #SiYoFueraJuez, una actividad realizada por Enmarcha y el Poder Judicial, en la que niños, niñas y adolescentes con referentes adultos privados de libertad, tuvieron la posibilidad de dialogar con jueces y juezas en la Corte Suprema, señalando entre otras cosas la necesidad de facilitar el contacto entre ellos/as y sus familiares privados de libertad.
Cuentos con amor
Los padres privados de libertad elaboraron diferentes historias a partir de personajes creados por los niños y niñas. “Se buscó promover el trabajo colaborativo entre padres e hijos, en un proceso que permite generar espacios de complicidad y tener nuevos temas en común que les permitan conversar en un idioma que es atractivo para los niños y niñas”, señaló Luis Sepúlveda, Director de ONG ENMARCHA.
Para el proyecto, los padres aprendieron distintas técnicas que les facilitaran contar los cuentos. El proceso terminó con la grabación de los cuentos y la entrega de estos a las familias. Todos los cuentos comienzan o terminan con la frase “este cuento lo hice con amor para mis hijos/as”, esto refleja lo que hay tras estas fantásticas historias, mensajes de amor, de esperanza, de unión familiar, donde se abran espacios para la reinserción y reunificación familiar.
“Quien sabe si el día de mañana se puede convertir en un escritor o si se puede publicar este cuento, donde además hay una enseñanza muy importante…Soy tu mamá que te quiere mucho y estoy muy orgullosa de esa creación tuya. Me da orgullo saber que soy tu mamá y tú mi hijo”, comenta la madre de Alex, quien cuida a sus nietos y que con este proceso pudo compartir con ellos y con su hijo de una forma diferente a como lo hacen regularmente.
A través de una pantalla
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Padre participante del proyecto durante la videollamada con su hija. Foto: Enmarcha |
“¡Hija! es primera vez que esto se hace en Chile y nosotros somos los primeros”, fue como comenzó la conversación del primer hombre privado de libertad que pudo hablar con sus hijos por videollamada desde un centro penitenciario en nuestro país.
A esta actividad asistieron autoridades de diferentes organismos, tanto a nivel nacional como regional, con la intención de determinar la posibilidad de hacerla permanente y ampliarla a todo el país.
“Fue muy emocionante, y no solamente para ellos, sino también para todos los que pudimos presenciarlo. Fue muy emotivo y se destaca que se puede comprender que ellos sí están presentes en la vida de sus hijos, que le preguntan cosas muy cotidianas y que fluye mucho el diálogo entre ellos, que aún establecen normas y que aún se preocupan de las necesidades emocionales de sus hijos”, señaló María Olga Troncoso, jueza de familia de San Antonio.
Por su parte, Luis Sepúlveda, Director de Desarrollo de Enmarcha, expresó que el esfuerzo se centrará en construir una mesa de trabajo en conjunto con el Ministerio de Justicia y Gendarmería donde se construyan los protocolos que permitan implementar las videollamadas en los centros penales a nivel nacional.
Fuente de referencia: Enmarcha